Errores impiden que D. Cuenca sume ante Delfín

 Hamilton Piedra, y Diego Calderón, del D. Cuenca miran como ingresa el balón al arco enviado por Bryan Oña del Delfín.

Dos errores puntuales en el minuto 89 hicieron que lo trabajado por el Deportivo Cuenca sobre la cancha dura del estadio Jocay y bajo un inclemente sol se desmorone como un castillo de naipes y prive sumar al menos un punto en su visita al Delfín, que de paso logre tres unidades más y siga líder del torneo nacional.

Y el expreso austral salió al gramado del estadio manabita decidido a hacer un buen papel. En frente, el rival de turno era uno de los mejores del Campeonato Ecuatoriano de Fútbol, pero el onceno dispuesto por el técnico Gabriel Schürrer estuvo listo para enfrentarlo y tras el pitazo inicial del árbitro Omar Ponce, su sistema empezó a funcionar. Orden y eficacia en el fondo, ante un conjunto cetáceo buscando por todos los medios el arco de Hamilton Piedra. Los primeros 10 minutos fueron un intenso dominio local, pero que de a poco fue contrarrestado por los colorados.

El Cuenca sufría pero no salia airoso y pese a los constantes ataques en los pies de Ronaldo Johnson que jugó de volante por izquierda tuvo la oportunidad más clara del partido para abrir el marcador, sin embargo, le faltó calidad y su disparo chocó en la humanidad del portero Pedro Ortiz y el primer tiempo culminó con el marcador en cero. El duelo táctico lo ganó el Cuenca.

Complemento
Y tal como culminó la primera parte, así arrancó el complemento con un Delfín buscando por todos los medios vulnerar el arco custodiado por Piedra, pues en el fondo la línea de tres cumplía con las expectativas; el travesaño también estuvo del lado del expreso austral.

Schürrer empezó a dar respiro a su equipo e ingresó a Sergio Mina por Silvio Gutiérrez, (estuvo amonestado). Y en medio de los constantes desbordes de los azules, Michael Hoyos sacó un disparo de media distancia, pero sin dirección y pasó cerca de la portería de Ortiz.

Los minutos pasaron, el expreso austral estuvo logrando un sufrido empate en la casa del líder. Segundos antes, el árbitro indicó tres minutos de compensación, el Cuenca consigue un tiro libre cerca de la bomba central, al cobro fue Edison Preciado, quien ingresó minutos antes al terreno de juego. A raíz de eso nace el desmoronamiento del castillo de naipes. El lanzamiento de Preciado golpea en un rival y se generó el contragolpe, el balón llegó a los pies del central Diego Calderón, dejó dar un bote, intentó ubicarse para despejar, pero apareció Bryan Oñ, excamiseta colorada hasta hace dos meses, quitó el esférico y solo frente al arco y ante la salida desesperada del portero Piedra, cruzó el balón a un costado para provocar el delirio de los casi 8.000 aficionados manabitas que llegaron al escenario deportivo, pues con el 1-0 culminó el partido.

No hubo tiempo para más, el Cuenca quedó KO, se le quemó el pan en la puerta del horno, pues vuelve a casa con las manos vacías y se mantenga en el mismo puesto en la tabla de posiciones con los mismos 21 puntos, mientras que los manabitas sumaron 31 unidades y comandan la primera etapa del torneo nacional.

FUENTE: EL TIEMPO-CUENCA